Después de examinar más de 400 grandes compañías, un reciente estudio determinó que aquellas que poseían las capacidades analíticas más avanzadas superaban, por amplio margen, a sus competidores en varios aspectos:

  • Es dos veces más probable que se encuentren como las mejores posicionadas en rendimiento financiero dentro de su industria.
  • Es cinco veces más probable que tomen decisiones más rápido que sus competidores.
  • Es tres veces más probable que ejecuten las decisiones tal y como lo habían planeado.
  • Es dos veces más probable que utilicen datos con frecuencia a la hora de tomar decisiones.

Quedaba así patente, que los pioneros en el uso del Big Data han obtenido una ventaja significativa sobre sus competidores. Esto explica el hecho de que en estos momentos, muchas compañías se pregunten en qué situación se encuentran en el mundo del Big Data respecto a sus rivales y si están obviando una nueva herramienta esencial para ser competitivos.

¿Pero qué es lo que necesita una organización para entrar en el mundo Big Data?

En primer lugar se necesitan los datos. Grandes cantidades de datos en un formato que nos permita acceder a ellos y analizarlos de forma sencilla. La mayoría de las grandes compañías ya disponen de estos datos, a veces en tal cantidad, que les resulta imposible analizarlos. En segundo lugar es necesario disponer de una herramienta avanzada de análisis de datos. En la actualidad existen en el mercado numerosas herramientas tanto propietarias como de código abierto. Lo único que nos hace falta es disponer del personal con los conocimientos adecuados para poder usarlas. Esto nos lleva a la tercera necesidad, la competencia. El análisis avanzado de datos requiere de personal con conocimientos muy amplios. Desde conocimientos estadísticos de análisis hasta el conocimiento de la legalidad vigente sobre la privacidad de datos en diferentes países, pasando por entender en profundidad el negocio y cuáles son las fuentes relevantes de datos.

Pero incluso teniendo cubiertos estos tres puntos podemos no conseguir el objetivo, por la sencilla razón de que Big Data no es solo una nueva tecnología, de hecho es un programa de negocio que requiere del uso experto de una tecnología. Es por eso que no es suficiente con proporcionar la capacidad y conocimientos necesarios, y esperar que el departamento de IT o el de Marketing empiecen a proporcionar resultados. Es necesario introducir Big Data profundamente en la organización. Es la única forma de asegurar que la información se comparte entre las unidades de negocio.

Muchas compañías líderes han comenzado el proceso de introducción de Big Data planteándose objetivos claros. Tenemos que adoptar Big Data como una forma nueva de hacer negocios. Incorporaremos la analítica avanzada y las predicciones como elementos clave en la toma de decisiones. La defensa de estas ideas por parte de los líderes de la compañía es clave para que se produzca el cambio cultural necesario, pero es igualmente importante explicar a la organización de qué forma nos puede ayudar Big Data para mejorar el rendimiento de la compañía, hasta qué punto pretendemos llegar y en qué aspectos vamos a hacer foco (mejorar los productos o servicios existentes, mejorando los procesos internos, creando nuevos productos, transformando el modelo de negocio,…).

Una vez hemos definido nuestros objetivos, los líderes del proceso  deberán centrarse en desarrollar la capacidad analítica de forma horizontal en la organización. Para ello hay que conseguir vencer la resistencia al cambio y generar tanto los conocimientos como el deseo de usar los datos en toda la organización. Esto es seguramente la tarea más dura, ya que las organizaciones no cambian fácilmente, y el valor de Big Data puede no ser evidente para todo el mundo. Es imprescindible incentivar las decisiones tomadas analíticamente, asegurándonos que poco a poco los datos son incorporados en todos los procesos de toma de decisiones clave.

Lo líderes en el proceso pueden crear entonces una nueva unidad en la que centralizar todas las capacidades analíticas de la organización, como por ejemplo un Centro de Excelencia (CoE) dirigido por el jefe de análisis (CAO). Básicamente existen cuatro posibilidades de organización:

  • Modelo departamental
  • Modelo departamental con soporte central
  • Centro de excelencia
  • Completamente centralizado

Compañías como AT&T, Google, Amazon o Netflix han seguido alguno de estos  modelos.

Obsérvese que el departamento de TI no es el propietario de Big Data en ningún caso. TI juega un papel crítico en proveer y mantener la infraestructura y herramientas necesarias para ejecutar Big Data, pero en ningún caso es propietario o gestiona las capacidades de adopción del Big Data en la compañía.

Construir de cero un CoE precisa de mucho tiempo y no es una tarea fácil. El personal necesario para su formación es uno los problemas más importantes. Necesitamos expertos en estadística, ingenieros de sistemas, gerentes del negocio, expertos legales. Solamente conseguir este personal nos puede llevar más de un año, y ponerlo en funcionamiento otro año más.

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